El Pentecostés de una Nueva Colombia
La poderosa coincidencia entre el Pentecostés y una Nueva Colombia que despierta
Sebastián Zapata
5/25/20262 min read


Las campañas políticas se mueven a partir de las encuestas y cada estrategia y movimiento está basado en un cálculo estadístico, pero hay situaciones en la historia política que los pueblos que no se pueden leer con matemáticas, hay ocasiones donde las emociones, la simbología, y la narrativa tiene un poder que supera los programas de gobierno.
Artículos como el que escribió Martín Eduardo Botero (@boteroitaly) explican las coincidencias religiosas entre el Pentecostés celebrado el día 24 de mayo de 2026 y el fervor popular por la candidatura presidencial de Abelardo de la Espriella. Martín habla sobre la poderosa imagen que según la tradición cristiana el Pentecostés fue el día en que le fuego descendió sobre un pueblo desorientado que gracias a ese fuego volvió a tener voz y esperanza. Es increíble la coincidencia por las recientes movilizaciones que realizó El Tigre en Barranquilla y Bucaramanga, y que el día 24 de mayo cierra en Medellín su última intervención política pública para pasar a la semana silenciosa antes de las elecciones presidenciales en Colombia.
Los pueblos pasan por altibajos, por momentos oscuros y por etapas de renovación que pueden llegar a consolidarse en épocas doradas. Las movilizaciones, las caravanas, las plazas llenas, las tendencias en las redes es el reflejo de expresión de un pueblo que siente que están recuperando la esperanza, porque más allá de ver el resultado de esta campaña política es la forma como se ha hecho; la alegría, la espontaneidad, las diferentes expresiones culturales que caracteriza la diversidad cultural de cada región de Colombia, sin mensajes de odio ni de medio pero haciendo la advertencia sobre la oportunidad histórica en la que atraviesa Colombia.
La campaña de Abelardo ha despertado un sentimiento que sobrepasa a una elección popular democrática, ha llevado al pueblo a ser participes de algo mucho más grande, de un propósito, una decisión muy importante que cada colombiano debe elegir que camino quiere caminar porque una sociedad que aprendió que su destino no está en las manos de la casta política, sino en los ciudadanos debe estar decidido en dejar a los líderes que han llevado a Colombia a la desolación, la división, la violencia, la pobreza y la muerte en el pasado, el lugar que les corresponde por abandonar y utilizar a la sociedad civil a sus intereses personales de casta.
El 31 de mayo de 2026 es un día histórico para Colombia, un día tenemos el deber democrático de participar, de asumir nuestra propia voz y de comenzar a escribir una Nueva Colombia, un día para comenzar a construir una Patria Milagro.